Una forma distinta de estar en el mundo.

Madreagua nació en las montañas de Cundinamarca, como un llamado y una pregunta: ¿Y si las mujeres pudiéramos tejer una nueva historia en la ruralidad colombiana ? Una donde el campo no sea sinónimo de abandono,de mujeres invisibilizadas y de dinamicas extractivistas que arruinan los ecosistemas y suelos.

Esta pregunta nos llevó a dejar atrás las certezas urbanas y se volvió destino. En el año 2020 nos mudamos al campo, iniciamos procesos comunitarios, nos entregamos de lleno a la sabiduría de las mujeres campesinas, construimos una casa de barro y guadua, y plantamos con esperanza nuestro cultivo agroforestal. Poco a poco tejimos un vinculo renovado con la tierra, con el agua que la atraviesa, con sus montañas. Y entonces la naturaleza nos enseñó que el tiempo se expresa en frutos.

Nuestras montañas nos otorgaron un nombre femenino y luminoso para este sueño: Finca Agroecologica Madreagua

¿Por qué existimos?

Porque las mujeres caficultoras estamos llamadas a salvaguardar un café diferente: un café que sea al tiempo cultura y medicina, tradición regenerativa y fuerza femenina.

Porque un cafè de origen no debería ser un privilegio reservado para quienes pueden pagar marcas exclusivas. Porque cada vez que alguien en Colombia bebe café importado —mientras aquí producimos granos de excelencia— el universo pierde sentido.

Queremos transformar la realidad de un campo donde los intermediarios se quedan con la mayor ganancia, mientras las familias caficultoras cuentan centavos.

**Lo que hacemos es un acto de amor muy simple:** cultivamos café agroecológico, sin químicos que envenenen tu cuerpo ni nuestros ríos. Lo tostamos con cuidado, sin quemarlo para esconder defectos. Te lo entregamos directamente, sin que cinco manos intermediarias encarezcan lo que la tierra da.

Pero esto es solo un inicio.

Lo que realmente estamos construyendo

Un mundo donde beber café sea un ritual consciente. Donde cada sorbo conecte tu mesa con nuestras montañas colombianas. Donde el acto cotidiano de encender la cafetera se convierta en apoyo directo a mujeres que desafiaron un gremio de hombres para reclamar su lugar.

Somos una apuesta por una caficultura diferente. Una apuesta para que el comercio justo no sea sólo un eslogan en una etiqueta, sino números reales en los bolsillos de quienes trabajamos la tierra. Una apuesta por la agrobiodiversidad y por un vinculo respetuoso con la naturaleza.

Nuestras certezas

Sabemos que hay mujeres en estas montañas que conocen secretos del café que ningún manual de catación puede enseñar. Sabemos que cuando te contemos de dónde viene tu café, no solo conocerás una historia: cambiará la forma en que lo saboreas.


Y sabemos algo más: que hay hogares colombianos que ni siquiera conocen el sabor de un café de especialidad porque a su mesa siempre ha llegado la pasilla, café quemado de mala calidad. Hogares cansados de pagar precios exorbitantes por café que no es lo que promete y al tiempo los enferma.

Para ellos existimos.

Una invitación que es también un llamado. 

No te pedimos que «compres local» por compromiso moral. No te hablamos de apoyar a la mujer rural como si fuera caridad. Te ofrecemos algo más honesto: un café que sabe a nuestra diversidad y a nuestros suelos. Un café que te cuida en lugar de engañarte. Un café que, sin que tú lo sepas, cuida nacimientos de agua, protege semillas nativas, aves y comunidades campesinas.

Queremos que experimentes la aventura de descubrir qué pasa cuando el café de tu mañana viene cargado de intención. Cuando las montañas de Cundinamarca atraviesan tu taza. Cuando beber se convierte en un acto de amor propio y de justicia colectiva.

Esto es lo que somos, mujeres que decidieron que la caficultura colombiana merecía otra historia.
Y esa historia, ahora, también es tuya.

Madreagua
*Café de especialidad con la fuerza de las mujeres colombianas*

Nuestro proyecto

Madreagua

En 2019, Madreagua nace como el sueño de Aura y Diana, dos mujeres que decidimos migrar de la ciudad al campo para crear un proyecto sostenible en las montañas de Fusagasugá. Desde entonces, hemos trabajado con pasión y compromiso, integrando prácticas agroecológicas, bioconstrucción y desarrollo comunitario.

Nuestra finca es un espacio donde cultivamos café de especialidad y una variedad de alimentos de manera responsable, respetando los ciclos de la naturaleza. A través de experiencias agroturísticas, compartimos saberes tradicionales y tecnologías apropiadas para el manejo de los recursos naturales, conectando a nuestros visitantes con el origen de los alimentos y la vida en el campo.

Hoy, Madreagua es un puente que une la ciudad y el campo, promoviendo el cuidado de la tierra, la colaboración comunitaria y el empoderamiento de las mujeres rurales.

Mujeres

Madreagua

Hemos tejido una red de mujeres caficultoras de la región con quienes trabajamos una política de precios justos, capacitación y apoyo para el fortalecimiento de la caficultura de mano de mujeres.

Flor Maria Quintero
Finca el Mirador
Vereda Guavio Alto

Florecita como le decimos de cariño, ha sido nuestra maestra de la vida en el campo, es una mujer campesina de 62 años trabajadora y cuidadora de las semillas, es caficultora desde que tiene memoria y siempre ha mantenido la tradición de mantener su huerta de pancoger para la producción de alimentos, en su casa siempre hay alimento para todos los que llegan a visitarla porque siembra yuca, plátano, maíz, hortalizas y sus vecinos siempre van en búsqueda de plantas medicinales, cebolla, cilantro y verduras para sus presentaciones.

Aura Estella Mora Montero Y Diana Patricia Gamba
Finca Madreagua
Vereda Guavio Alto

Aura y Diana son dos mujeres que aman el campo, se retaron a construir Madreagua un proyecto de agroecología, bioconstrucción y desarrollo comunitario y ha sido toda una aventura retadora y maravillosa. Han construido una casa en bioconstrucción de guadua y barro con sus propias manos, sembrando un cultivo agroforestal de café que crece con árboles nativos, aguacates, cítricos, bananos y plátanos, y han hecho de Madreagua su proyecto de vida con el que inspiran y comparten a las demás personas.

Luz Dary Bonilla
Finca Monte Carlos
Vereda Guavio Alto

La señora Luz Dary es una mujer laboriosa con sus manos además de dedicarse a cuidar los mejores granos de café, es una artista que hace esculturas con papel maché en su finca, siembra todas las semillas posibles y habla de cada árbol de su finca con tanta admiración y fervor que solo queda abrazarlos y agradecerles por tanto. Sus cafetales crecen en medio de cedros, aguacates, naranjos, cauchos, guaduales, por eso cada taza de café sabe a biodiversidad.

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